Silvio Schraier

Autores/as

  • Gustavo Frechtel Hospital de Clínicas, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

DOI:

https://doi.org/10.47196/diab.v60i1.1328

Palabras clave:

Silvio Schraier, in memoriam

Resumen

Conocí al Dr. Silvio Schraier en la Carrera de Médico especialista en Nutrición hace 40 años; desde entonces mantuvimos una entrañable amistad que nos unió hasta su reciente desaparición el pasado 26 de diciembre de 2025.

Siempre me contaba sobre su paso por el Colegio Nacional de Buenos Aires, que ya lo ubicó en el alto nivel alcanzado posteriormente en la carrera de Medicina. Se recibió en 1980 e inmediatamente comenzó sus prácticas en Clínica Médica en el Hospital Argerich, donde se inclinó hacia la especialización en Nutrición y Diabetes.

Se convirtió en un reconocido experto en Nutrición y, específicamente, en el área de lípidos, destacándose la multiplicidad de charlas brindadas en los más diversos ámbitos de nuestro país y de Latinoamérica. Sembró conocimiento basado en la evidencia científica en una enorme cantidad de discípulos y estudiantes de diferentes cursos y carreras, quienes han cosechado lo aprendido y lo han reconocido como su maestro. En realidad, fue un Maestro con mayúsculas de la Medicina en general y de la Nutrición en particular. Ese reconocimiento lo tuvo no solo de sus alumnos, sino también de sus pares, quienes siempre recurrieron a él por casos difíciles y controvertidos.

Silvio tenía el sello de buena persona: transparente, justo en sus juicios, siempre con la palabra exacta, con la visión optimista ante las dificultades, poseedor de un fino humor y una gran cultura general. Con él se podía conversar de los más diversos temas.

Para mí fue ese hermano de la vida, ese compañero entrañable con el que compartimos tantas vivencias, junto con nuestro otro compañero de ruta, Eduardo Esteban, cardiólogo especialista también en lípidos y en prevención cardiovascular, pero especialmente en la Carrera de Médico especialista en Nutrición de la Fundación Barceló, donde estuvimos al frente desde el año 2010.

Silvio amaba la vida, y especialmente a su familia: a su compañera de siempre Diana; a sus hijas Brenda y Nadia; y por supuesto a su pequeña nieta Sofía. En ellas deja un recuerdo inquebrantable.

Su pronta partida es injusta y nos deja una huella profunda. Silvio, siempre estarás en nuestro recuerdo y en nuestro reconocimiento como la excelente persona que has sido. Por eso no te despedimos: te decimos adiós, hasta siempre hermano querido.

Biografía del autor/a

Gustavo Frechtel, Hospital de Clínicas, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Médico especialista en Nutrición, Profesor Titular de la Cátedra de Nutrición, Departamento de Medicina (UBA), Jefe de la División Nutrición del Hospital de Clínicas

Citas

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Publicado

26-03-2026

Número

Sección

In Memoriam