Obesidad en la niñez: detección precoz y abordaje

Autores/as

  • Nuria Grimberg Hospital Pedro Elizalde, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Palabras clave:

obesidad, niños, detección

Resumen

La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y recurrente, asociada a factores genéticos, fisiológicos, socioeconómicos y ambientales que constituye un problema de salud pública en forma global1. En la Argentina, según datos de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, el 13,6 % de los menores de 5 años y el 41,1% de los niños y adolescentes entre los 5 a 17 años padecen exceso de peso2.

La obesidad en pediatría se asocia a un mayor riesgo de obesidad en el adulto y expone a niños y adolescentes al riesgo de sufrir consecuencias adversas graves para la salud, tanto a corto como a largo plazo, incluyendo enfermedad cardiovascular y diabetes1.

El índice de masa corporal (IMC) se correlaciona bien con el grado de adiposidad y, epidemiológicamente, con el riesgo de morbimortalidad. A pesar de sus limitaciones, el IMC sigue siendo la herramienta recomendada para el screening y el diagnóstico del sobrepeso y la obesidad. Se complementa con otras medidas antropométricas, como el perímetro de cintura. Se deben considerar también antecedentes personales y familiares, datos del examen físico y estudios complementarios1,2.

La evaluación de los niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad debe ser integral, incluyendo historia clínica, examen físico, aspectos psicológicos, trastornos alimentarios y determinantes sociales de la salud. Se debe evaluar la presencia de comorbilidades. La solicitud de estudios complementarios se realizará según edad, clínica y antecedentes1.

La prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la obesidad sin comorbilidades debe estar a cargo del pediatra en el primer nivel de atención. Quienes no presenten buena respuesta al tratamiento inicial o asocien comorbilidades deben ser derivados a un pediatra especialista en nutrición junto a un equipo multidisciplinario2.

El tratamiento debe ser integral; se recomiendan intervenciones conductuales y psicológicas multicomponente (nutrición, actividad física, psicología), incluso utilizar un enfoque centrado en el paciente y la familia, reconociendo la obesidad como enfermedad crónica y evitando el estigma. El médico especialista deberá considerar la farmacoterapia para la pérdida de peso como complemento de las intervenciones sobre cambios de estilo de vida, evaluando indicaciones, riesgos y beneficios1,3.

Se requiere más información sobre los objetivos de pérdida de peso y los riesgos y beneficios a largo plazo de las intervenciones4.

Abordar la prevención primaria de la obesidad infantil constituye una prioridad fundamental de salud pública3.

Biografía del autor/a

Nuria Grimberg, Hospital Pedro Elizalde, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Hospital Pedro Elizalde

Citas

I. Hampl SE, Hassink SG, Skinner AC, et al. Clinical practice guideline for the evaluation and treatment of children and adolescents with obesity. Pediatrics. 2023;151(2):e2022060640. doi:10.1542/peds.2022-060640.

II. De Grandis S, Piazza N, Ferraro M, Alberti MJ, Casavalle P, Romano L, et al. Guías de práctica clínica para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la obesidad. Actualización 2024. Arch Argent Pediatr. 2024;e202410478. doi:10.5546/aap.2024.e202410478.

III. Ball G, Merdad R, Birken C, et al. Managing obesity in children: a clinical practice guideline. CMAJ. 2025;197:E372-E389. doi:10.1503/cmaj.241456.

IV. O'Connor EA, Evans CV, Henninger ML, et al. Interventions for weight management in children and adolescents: updated evidence report and systematic review for the US Preventive Services Task Force. JAMA. 2024;332(3):233-248. doi:10.1001/jama.2024.6739.

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Publicado

01-10-2026

Número

Sección

Simposios parte 24