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</permissions>
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<body>
<p>DOI: https://doi.org/10.47196/diab.v57i3.722</p>
<p>TRABAJO ORIGINAL</p>
<disp-quote>
  <p>Diferencias en la percepción del estrés en personas con diabetes
  mellitus de distinto sexo durante el confinamiento por COVID-19</p>
</disp-quote>
<p>Differences in stress perception among individuals with diabetes
mellitus of different genders during COVID-19 lockdown</p>
<disp-quote>
  <p>María Laura Pomares<sup>1</sup></p>
  <p>Carolina Gómez Martín<sup>2</sup></p>
  <p>Francisco Rivera<sup>3</sup></p>
  <p>Susana Apoloni<sup>4</sup></p>
  <p>Pablo Avila<sup>5</sup></p>
  <p>Carolina Muratore<sup>6</sup></p>
  <p>Mariano Forlino<sup>7</sup></p>
  <p>Luisina Castagnino<sup>3</sup></p>
  <p>Bárbara Piedimonte<sup>3</sup></p>
  <p>Claudio González<sup>8</sup></p>
</disp-quote>
<list list-type="order">
  <list-item>
    <p>Médica especialista en Nutrición, especializada en Diabetes,
    Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), Servicio de Endocrinología y
    Diabetes, Hospital Juan Pablo II, Centro Médico CEGYM, Unidad
    Diabetológica, Corrientes, Argentina</p>
  </list-item>
  <list-item>
    <p>Médica especialista en Medicina Interna, Universidad de Buenos
    Aires (UBA), especializada en Diabetes, Sociedad Argentina de
    Diabetes (SAD), Codirectora del Centro Integral de Endocrinología y
    Diabetes (CENDIA), Concordia, Entre Ríos, Argentina</p>
  </list-item>
  <list-item>
    <p>Departamento de Farmacología, Instituto Universitario Centro de
    Educación Médica e Investigaciones Clínicas &quot;Norberto
    Quirno&quot;, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina</p>
  </list-item>
  <list-item>
    <p>Médica especialista en Medicina Interna, especializada en
    Diabetes, Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), Servicio de
    Diabetes, Hospital Universitario Austral, Pilar, Provincia de Buenos
    Aires, Argentina</p>
  </list-item>
  <list-item>
    <p>Médico especialista en Medicina Interna, especializado en
    Diabetes, Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), Programa Atención de
    Pacientes Crónicos, Obra Social de Empleados Públicos, San Rafael,
    Mendoza, Argentina</p>
  </list-item>
  <list-item>
    <p>Médica especialista en Medicina Interna, especializada en
    Diabetes, Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), Consultorio privado,
    Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina</p>
  </list-item>
  <list-item>
    <p>Médico especialista en Medicina Interna, especializado en
    Diabetes, Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), Director Médico de
    IMED San Luis, San Luis, Argentina</p>
  </list-item>
  <list-item>
    <p>Profesor, Departamento de Farmacología, Instituto Universitario
    Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas &quot;Norberto
    Quirno&quot;, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina</p>
  </list-item>
</list>
<p>Grupo de estudio COVID-GRAD, Sociedad Argentina de Diabetes</p>
<sec id="resumen">
  <title>RESUMEN</title>
</sec>
<sec id="section">
  <title> </title>
  <p><bold>Introducción:</bold> diversos estudios sugieren que existe
  una diferencia en el estrés percibido (EP) entre sexos en la población
  general. Sin embargo, hay escasas publicaciones que describan las
  diferencias de percepción del estrés entre sexos durante el
  confinamiento por COVID-19 en personas con diabetes mellitus (DM).</p>
  <p><bold>Objetivos:</bold> evaluar las diferencias entre sexos
  relacionadas con el EP y la ansiedad en personas con DM durante el
  confinamiento por COVID-19 en Argentina.</p>
  <p><bold>Materiales y métodos:</bold> estudio multicéntrico,
  observacional y transversal. Se incluyeron adultos con DM1 y DM2. El
  grado de estrés se evaluó por la escala de estrés percibido
  (<italic>perceived stress scale</italic>, PSS) y la ansiedad por el
  inventario de ansiedad de Beck (<italic>Beck anxiety
  inventory</italic>, BAI).</p>
  <p><bold>Resultados:</bold> se incluyeron 2.273 pacientes (52,5%
  mujeres). En el análisis univariado, las puntuaciones de BAI y PSS
  fueron significativamente más altas en las mujeres con DM versus los
  hombres (BAI 8,9 versus 6,6; p&lt;0,001 y PSS 14,3 versus 11,8;
  p&lt;0,001). En el análisis multivariado, el sexo femenino se asoció
  significativamente con mayores puntuaciones de BAI y PSS después de
  ajustar por tipo de DM, edad, nivel de A1c, nivel educativo, condición
  de vivir solo/a, y presencia de comorbilidades o complicaciones
  (p&lt;0,001). En la regresión lineal múltiple, las puntuaciones de BAI
  y PSS se asociaron significativamente con el sexo femenino (BAI
  p&lt;0,0001 y PSS p&lt;0,0013).</p>
  <p><bold>Conclusiones:</bold> en los pacientes con DM, el sexo
  femenino se asoció con puntuaciones más altas de ansiedad y EP en el
  contexto de aislamiento durante la pandemia de COVID-19 en
  Argentina.</p>
  <p><bold>Palabras clave:</bold> estrés percibido; sexo; diabetes
  mellitus; confinamiento; COVID-19.</p>
</sec>
<sec id="abstract">
  <title><italic>ABSTRACT</italic></title>
  <p><italic><bold>Introduction:</bold> many studies suggest that there
  is a difference among genders in perceived stress (PS) in the general
  population. Descriptions of gender differences in PS during COVID- 19
  lockdown in people with diabetes mellitus (DM) are
  lacking.</italic></p>
  <p><italic><bold>Objectives:</bold> assess the differences regarding
  PS and anxiety between genders among people with DM during COVID-19
  pandemic lockdown.</italic></p>
  <p><italic><bold>Materials and methods:</bold> multi-center,
  cross-sectional observational study. Adults with type 1 DM (T1DM) and
  type 2 DM (T2DM) were included. Degree of stress was evaluated by the
  Perceived Stress Scale (PSS) and anxiety by the Beck anxiety inventory
  (BAI).</italic></p>
  <p><italic><bold>Results:</bold> 2,273 patients (52.5% female) were
  included. Univariate analysis: BAI and PSS scores were significantly
  higher in women with diabetes vs. men (BAI 8.9 vs 6.6, p&lt;0.001, PSS
  14.3 vs 11.8, p&lt;0.001). Multivariate analysis: female gender was
  significantly associated with BAI and PSS scores after adjustments to
  the type of DM, age, A1c, educational level, living alone condition
  and the presence of comorbidities or complications (p&lt;0.001). In
  multiple linear regression, BAI and PSS scores were significantly
  associated with female gender a (BAI p&lt;0.0001 and PSS
  p&lt;0.0013].</italic></p>
  <p><italic><bold>Conclusions:</bold> in patients with DM female gender
  was associated with higher scores of anxiety and PS, in a context of
  isolation due to COVID-19 pandemic in Argentina.</italic></p>
  <p><italic><bold>Key words:</bold> perceived stress; gender; diabetes
  mellitus; lockdown; COVID-19.</italic></p>
  <p>Contacto de la autora: María Laura Pomares</p>
  <p>E-mail: pomares1@hotmail.com</p>
  <p>Fecha de trabajo recibido: 17/10/23</p>
  <p>Fecha de trabajo aceptado: 29/11/23</p>
  <p><bold>Conflictos de interés:</bold> los autores declaran que no
  existe conflicto de interés.</p>
</sec>
<sec id="introducción">
  <title>INTRODUCCIÓN</title>
  <disp-quote>
    <p>Se sabe que el estrés emergente en el mundo en desarrollo impacta
    negativamente en la salud, y provoca perturbaciones físicas,
    sociales y psicológicas, a la vez que actúa como un factor
    desencadenante para la aparición de diversas patologías
    crónicas<sup>1</sup>. El estrés percibido (EP) mide cómo se percibe
    el estrés según la condición clínica y el contexto sociocultural de
    un individuo. La diabetes mellitus (DM), al igual que otras
    enfermedades crónicas, tiene múltiples interacciones con factores
    psicológicos, ya que el desafío de vivir y sobrellevar la enfermedad
    puede resultar en una sobrecarga emocional que podría afectar
    negativamente el estado de salud mental del individuo. La presencia
    de ansiedad y estrés puede asociarse a una menor adherencia al
    tratamiento, lo cual conduce a un peor control
    metabólico<sup>2</sup>. Aproximadamente el 40% de las personas con
    DM experimenta angustia por la condición de vivir con una patología
    crónica versus la población general<sup>3</sup>. Esto se ha
    estudiado recientemente a través de un estudio con encuestas
    administradas en línea en 468 personas con DM1 y DM2. La mayoría de
    los participantes refería haber experimentado ansiedad y depresión
    autoinformadas (en vez de diagnosticadas), así como miedo a las
    hipoglucemias, bajo estado de ánimo y angustia relacionada con la
    DM. El 68% informó que la DM había afectado negativamente su
    autoestima, el 62% mencionó sentimientos de soledad y el 57% señaló
    que su equipo de DM nunca había abordado el tema de la salud mental
    en las consultas médicas de rutina<sup>3</sup>.</p>
  </disp-quote>
  <p>Debido a la pandemia de COVID-19, a principios de 2020 se
  implementaron importantes restricciones para evitar la propagación del
  virus que determinaron el confinamiento y el aislamiento social; estas
  medidas afectaron la vida de la población a nivel mundial, incluso
  provocaron disrupción familiar, menor acceso a los servicios de salud
  y afectación del empleo, generando en la población miedo a la
  incertidumbre, y aumentando el estrés y la ansiedad
  percibidos<sup>4,5</sup>. Varios estudios realizados durante la
  pandemia demostraron el gran impacto que tuvieron las restricciones en
  el funcionamiento emocional y social6, evidenciando que el aislamiento
  puede causar un impacto psicológico negativo, significativo y duradero
  en el mediano y largo plazo<sup>7</sup>. Se ha descrito una amplia
  gama de manifestaciones psicológicas en las personas durante la
  cuarentena, como trastornos emocionales, depresión, bajo estado de
  ánimo, irritabilidad, insomnio, síntomas de estrés, ira y agotamiento
  emocional<sup>7</sup>.</p>
  <disp-quote>
    <p>Existen reportes que examinaron que, en el contexto de la
    pandemia, el EP se manifestó de diferente manera según el sexo
    (femenino/masculino). Se encontró que las mujeres tenían mayor
    riesgo de sufrir problemas psicológicos que los hombres,
    probablemente debido a la interacción entre los factores biológicos
    y sociales (estereotipos de género, inequidad, estigma social y
    autonomía) que son determinantes en el sexo femenino<sup>8</sup>. En
    un estudio realizado en China durante el primer mes de la pandemia,
    las mujeres manifestaron síntomas de estrés postraumático
    significativamente más altos que los hombres, principalmente
    relacionados con el nivel de cognición mental, lo cual tuvo un
    impacto negativo en el estado de ánimo en comparación con los
    hombres<sup>9</sup>.</p>
    <p>Fuera del contexto de la pandemia, Kendler et al., sin embargo,
    registraron un aumento en el riesgo de depresión para ambos sexos
    ante eventos de la vida considerados como
    estresantes<sup>10</sup>.</p>
    <p>Las consecuencias psicosociales de la pandemia pueden aumentar la
    carga de problemas de salud mental en personas con DM, siendo esta
    una población vulnerable, por lo que el impacto puede ser
    mayor<sup>11</sup>. En un estudio realizado en Dinamarca en
    pacientes con DM, las mujeres tuvieron más probabilidades de
    expresar preocupaciones que los hombres<sup>11</sup>. De 120
    personas con DM, ellas presentaron mayores trastornos de ansiedad y
    depresión. Sin embargo, esta asociación no alcanzó significación
    estadística: OR 2,24 (IC 0,95-5,32; p=0,06)<sup>11,12</sup>.</p>
    <p>El objetivo del presente trabajo fue evaluar si existieron
    diferencias de EP en personas con DM de distinto sexo, luego de 4
    semanas de confinamiento durante la pandemia de COVID-19 en
    Argentina.</p>
    <p><bold>MATERIALES Y MÉTODOS</bold></p>
  </disp-quote>
</sec>
<sec id="diseño-del-estudio">
  <title>Diseño del estudio</title>
  <disp-quote>
    <p>Estudio observacional, transversal, multicéntrico, de recolección
    de datos a través de una encuesta en línea realizada en Argentina de
    abril a mayo de 2020. La población de estudio se reunió a través de
    una muestra aleatoria simple convocada de manera remota por médicos
    diabetólogos de Argentina. Luego de obtener el consentimiento
    informado en línea, se envió un formulario a los pacientes donde se
    recopilaron datos demográficos, sociales, clínicos y bioquímicos,
    además de administrarse dos cuestionarios: el inventario de ansiedad
    de Beck (<italic>Beck anxiety inventory</italic>, BAI) para evaluar
    la ansiedad<sup>13</sup> y una versión validada de la escala de EP
    (<italic>perceived stress scale</italic>, PSS)<sup>14</sup>. Ambos
    instrumentos se administraron en idioma español<sup>15</sup>.</p>
  </disp-quote>
</sec>
<sec id="participantes">
  <title>Participantes</title>
  <disp-quote>
    <p>En forma <italic>online</italic> se reclutó una muestra de
    personas con DM1 y DM2 de 37 centros en 19 provincias argentinas. Se
    incluyeron adultos mayores de 18 años con más de 6 meses de
    diagnóstico de DM1 o DM2, con competencia cognitiva para completar
    la encuesta. Se excluyeron mujeres con DM gestacional.</p>
    <p>Los pacientes se seleccionaron de forma aleatoria consecutiva. El
    estudio se llevó a cabo de acuerdo con la Declaración de Helsinki y
    las normas locales en materia de protección de datos personales.</p>
  </disp-quote>
</sec>
<sec id="medidas">
  <title>Medidas</title>
  <disp-quote>
    <p>El grado de estrés se evaluó según la escala PSS, mientras que
    para la ansiedad se utilizó el BAI.</p>
  </disp-quote>
</sec>
<sec id="variables-demográficas-sociales-y-clínicas">
  <title>Variables demográficas, sociales y clínicas</title>
  <disp-quote>
    <p>Se solicitó a los participantes que completaran un cuestionario
    donde debían proporcionar información demográfica y personal como:
    edad, sexo, tipo de DM, años de DM, nivel educativo, hábito de
    fumar, vacunación contra la gripe, complicaciones de la DM,
    comorbilidades, número de convivientes, resultados de HbA1c, entre
    otras variables de laboratorio.</p>
  </disp-quote>
</sec>
<sec id="análisis-estadístico">
  <title>Análisis estadístico</title>
  <disp-quote>
    <p>Las variables cuantitativas se expresaron como medias y desvío
    estándar, y las cualitativas dicotómicas como porcentajes. Se
    evaluaron las diferencias univariadas entre sexos para las variables
    cuantitativas mediante la prueba de t Student. Las diferencias entre
    los datos dicotómicos se exploraron mediante pruebas de chi-cuadrado
    (corregidas por Yates). Se utilizó el método de Pearson para
    estudiar la correlación entre dos variables cuantitativas de
    distribución normal. Se empleó el método de Spearman para explorar
    la asociación univariada entre variables no distribuidas
    normalmente. Las variables asociadas significativamente con el sexo
    en el análisis univariado, así como otras variables clínicas y
    sociales relevantes, se introdujeron en un modelo logístico múltiple
    (máxima verosimilitud; Quasi-Newton). PSS y BAI también se
    incluyeron en este modelo como técnicas de clasificación
    independientemente de su significación en el análisis univariado. Se
    aplicó correlación lineal múltiple para determinar la asociación
    entre la puntuación de PSS y varias covariables, incluyendo el sexo
    y BAI. Los valores de p inferiores a 0,05 se consideraron
    significativos.</p>
    <p><bold>RESULTADOS</bold></p>
  </disp-quote>
</sec>
<sec id="características-demográficas-clínicas-y-de-laboratorio-de-la-población">
  <title>Características demográficas, clínicas y de laboratorio de la
  población</title>
  <disp-quote>
    <p>Un total de 2.273 personas con DM participó del estudio (mujeres
    52,5%). El 53,4% presentó DM2. Las características generales de la
    muestra se resumen en la <xref ref-type="table" rid="tabla1">Tabla 1</xref>.</p>
    <p>La DM2 fue más frecuente en pacientes masculinos (58,6% versus
    48,9%). Aunque las mujeres eran más jóvenes que los hombres
    (diferencia media de 3,4 años), la duración de la DM fue similar en
    ambos sexos, cercana a los 14 años. La proporción de comorbilidades
    y complicaciones no difirió entre sexos. El tabaquismo fue más
    frecuente en los hombres. El nivel educativo fue significativamente
    mayor en las mujeres, con más graduadas universitarias. La
    proporción de vacunados contra la gripe entre las mujeres fue mayor
    en comparación con los hombres. Se observó que ellas cumplieron con
    más frecuencia las restricciones de cuarentena por COVID-19 en
    comparación con ellos.</p>
  </disp-quote>
</sec>
<sec id="análisis-univariado">
  <title>Análisis univariado</title>
  <disp-quote>
    <p>Las puntuaciones de BAI y PSS fueron significativamente más altas
    en las mujeres con DM1 y DM2 que en los hombres (BAI 8,9 versus 5,8,
    p&lt;0,001; PSS 14,3 versus 11,8, p&lt;0,001) (<xref ref-type="fig" rid="fig1">Figura 1</xref>). Las
    puntuaciones medias de BAI para pacientes con DM1 fueron 7
    (IQR=3-13) en mujeres y 4 (RIC= 1-9) en hombres (p&lt;0,001). En
    personas con DM2 las puntuaciones medianas del BAI fueron 6
    (RIC=2-11,5) en mujeres y 4 (RIC=1-8) en hombres (p&lt;0,001). Las
    puntuaciones medianas de PSS en personas con DM1 fueron 14
    (IQR=10-20) en mujeres y 11 (IQR=7-17) en hombres (p&lt;0,001). Del
    mismo modo, en las personas con DM2 las puntuaciones medianas de PSS
    fueron 13 (IRQ=8-19) en mujeres y 11 (IQR= 6-16) en hombres
    (p&lt;0,01). Las puntuaciones de BAI y PSS se correlacionaron
    significativamente (Pearson r=0,56; p&lt;0,001; Spearman r=0,58;
    p&lt;0,001) (<xref ref-type="fig" rid="fig2">Figura 2</xref>).</p>
  </disp-quote>
</sec>
<sec id="análisis-multivariado">
  <title>Análisis multivariado</title>
  <p><italic>Regresión logística múltiple</italic></p>
  <disp-quote>
    <p>Como se observa en la <xref ref-type="table" rid="tabla2">Tabla 2</xref>, utilizando un modelo logístico
    como técnica de clasificación (sexo como variable dependiente), el
    sexo femenino se asoció significativamente con las puntuaciones de
    BAI y PSS después del ajuste multivariado por tipo de DM, edad,
    nivel de HbA1c, nivel educativo, condición de vivir solo/a, y la
    presencia de comorbilidades o complicaciones de la DM
    (p&lt;0,001).</p>
  </disp-quote>
</sec>
<sec id="análisis-de-regresión-lineal-múltiple">
  <title>Análisis de regresión lineal múltiple</title>
  <disp-quote>
    <p>Utilizando la regresión lineal múltiple, la puntuación PSS se
    asoció significativamente con el sexo femenino después del ajuste
    por varias covariables (<xref ref-type="table" rid="tabla3">Tabla 3</xref>). De manera similar, la puntuación
    BAI se asoció significativamente con el sexo femenino después del
    ajuste por las mismas covariables (<xref ref-type="table" rid="tabla4">Tabla 4</xref>). Los resultados no
    difirieron cuando se aplicaron los modelos de Connover e Iman.
    Considerados en conjunto, estos resultados sugieren valores más
    altos de puntajes de BAI y PSS en mujeres con DM que en los
    hombres.</p>
  </disp-quote>
  <table-wrap id= "tabla1">
    <table>
      <colgroup>
        <col width="38%" />
        <col width="21%" />
        <col width="22%" />
        <col width="19%" />
      </colgroup>
      <thead>
        <tr>
          <th><bold>Variables</bold></th>
          <th><bold>Femenino (n=1.194)</bold></th>
          <th><bold>Masculino (n=1.079)</bold></th>
          <th><bold>Valor de p</bold></th>
        </tr>
      </thead>
      <tbody>
        <tr>
          <td>Edad</td>
          <td>48,6±15,7</td>
          <td>52,1±15,4</td>
          <td>&lt;0,001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Duración de la DM (años)</td>
          <td>14,2±10,5</td>
          <td>13,8±10,4</td>
          <td>0,3158</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>HbA1c (%)</td>
          <td>7,7±1,6</td>
          <td>7,5±1,5</td>
          <td>0,0187</td>
        </tr>
        <tr>
          <td><p>Tipo de DM (casos)</p>
          <p>. DM1</p>
          <p>. DM2</p></td>
          <td><p>610</p>
          <p>584</p></td>
          <td><p>447</p>
          <p>632</p></td>
          <td>&lt;0,001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Pacientes con complicaciones (%)*</td>
          <td>889 (74,5)</td>
          <td>792 (73,4)</td>
          <td>0,5675</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Pacientes con comorbilidades (%)**</td>
          <td>525 (44,0)</td>
          <td>487 (45,1)</td>
          <td>0,6061</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Fumadores (%)</td>
          <td>306 (25,6)</td>
          <td>394 (36,5)</td>
          <td>&lt;0,001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td><p>Nivel educativo</p>
          <p>. Primario</p>
          <p>. Secundario</p>
          <p>. Terciario</p>
          <p>. Universitario</p></td>
          <td><p>126</p>
          <p>305</p>
          <p>334</p>
          <p>429</p></td>
          <td><p>101</p>
          <p>369</p>
          <p>220</p>
          <p>389</p></td>
          <td>&lt;0,001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Vive solo/a (%)</td>
          <td>160 (13,4)</td>
          <td>118 (10,9)</td>
          <td>0,084</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Cobertura del seguro social (%)</td>
          <td>1002 (83,9)</td>
          <td>908 (84,2)</td>
          <td>0,925</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Cumple con las restricciones de la cuarentena (%)</td>
          <td>1171 (98.1)</td>
          <td>1032 (95,6)</td>
          <td>0,001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Vacunado contra la gripe (%)</td>
          <td>771 (64,6)</td>
          <td>647 (60,0)</td>
          <td>0,024</td>
        </tr>
      </tbody>
    </table>
  </table-wrap>
  <p><italic>DM: diabetes mellitus.</italic></p>
  <p><italic>*Uno o más de los siguientes: retinopatía, nefropatía,
  neuropatía, enfermedad cardiovascular, pie diabético.</italic></p>
  <p><italic>**Uno o más de los siguientes: hipertensión arterial,
  dislipidemia, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, accidente
  cerebrovascular, enfermedad celíaca, hipotiroidismo.</italic></p>
  <p><bold>Tabla 1:</bold> Características demográficas, sociales y
  clínicas por sexo.</p>
  <table-wrap id="tabla2">
    <table>
      <colgroup>
        <col width="35%" />
        <col width="23%" />
        <col width="23%" />
        <col width="19%" />
      </colgroup>
      <thead>
        <tr>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Variable</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Coeficiente</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Estándar error</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Valor de p</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
        </tr>
      </thead>
      <tbody>
        <tr>
          <td>Puntuación BAI</td>
          <td>-0,045155</td>
          <td>0,0088550</td>
          <td>&lt;0,0001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Puntuación PSS</td>
          <td>-0,026929</td>
          <td>0,0083592</td>
          <td>0,0013</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Tipo de DM</td>
          <td>0,34358</td>
          <td>0,12471</td>
          <td>0,0059</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Edad</td>
          <td>0,0065936</td>
          <td>0,0043271</td>
          <td>0,1276</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>A1c</td>
          <td>-0,020435</td>
          <td>0,033218</td>
          <td>0,5384</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Nivel de educación</td>
          <td>0,040778</td>
          <td>0,053185</td>
          <td>0,4432</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Vive solo/a</td>
          <td>0,39969</td>
          <td>0,16096</td>
          <td>0,0130</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Sin complicaciones</td>
          <td>-0,14301</td>
          <td>0,11955</td>
          <td>0,2316</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Sin comorbilidades</td>
          <td>0,13493</td>
          <td>0,11118</td>
          <td>0,2249</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Constante</td>
          <td>-0,57544</td>
          <td>0,46204</td>
          <td>0,2130</td>
        </tr>
      </tbody>
    </table>
  </table-wrap>
  <p><italic>DM: diabetes mellitus; BAI: Beck anxiety inventory,
  inventario de ansiedad de Beck; PSS: perceived stress scale, escala de
  estrés percibido. Variable dependiente: sexo. Cuasi Newton; máxima
  verosimilitud.</italic></p>
  <p><bold>Tabla 2:</bold> Asociación entre sexo y puntajes de PSS y
  BAI. Regresión logística múltiple.</p>
  <table-wrap id="tabla3">
    <table>
      <colgroup>
        <col width="44%" />
        <col width="15%" />
        <col width="22%" />
        <col width="19%" />
      </colgroup>
      <thead>
        <tr>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Variables independientes</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Coeficiente</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Estándar error</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Valor de p</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
        </tr>
      </thead>
      <tbody>
        <tr>
          <td>Constante</td>
          <td>16,6355</td>
          <td></td>
          <td></td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Sexo (femenino=0; masculino=1)</td>
          <td>-2,5793</td>
          <td>0,3490</td>
          <td>&lt;0,0001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Tipo de DM</td>
          <td>1,0640</td>
          <td>0,4314</td>
          <td>0,0138</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Edad</td>
          <td>-0,1199</td>
          <td>0,01458</td>
          <td>&lt;0,0001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>A1c</td>
          <td>0,4373</td>
          <td>0,1125</td>
          <td>0,0001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Educación</td>
          <td>0,01638</td>
          <td>0,1834</td>
          <td>0,9288</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Vive solo/a</td>
          <td>0,7785</td>
          <td>0,5465</td>
          <td>0,1545</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Sin complicaciones</td>
          <td>-1,8862</td>
          <td>0,4103</td>
          <td>&lt;0,0001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Sin comorbilidades</td>
          <td>-1,1227</td>
          <td>0,3818</td>
          <td>0,0033</td>
        </tr>
      </tbody>
    </table>
  </table-wrap>
  <p><italic>DM: diabetes mellitus.</italic></p>
  <p><italic>Variable dependiente: puntuación PSS (coeficiente de
  correlación múltiple=0,309: R<sup>2</sup>=0,096).</italic></p>
  <p><bold>Tabla 3:</bold> Asociación entre PSS y sexo ajustada por
  varias covariables. Regresión lineal múltiple.</p>
  <table-wrap id="tabla4">
    <table>
      <colgroup>
        <col width="41%" />
        <col width="19%" />
        <col width="21%" />
        <col width="19%" />
      </colgroup>
      <thead>
        <tr>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Variables independientes</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Coeficiente</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Estándar error</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
          <th><p specific-use="wrapper">
            <disp-quote>
              <p><bold>Valor de p</bold></p>
            </disp-quote>
          </p></th>
        </tr>
      </thead>
      <tbody>
        <tr>
          <td>Constante</td>
          <td>11,4453</td>
          <td></td>
          <td></td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Sexo (femenino=0; masculino=1)</td>
          <td>-2,9505</td>
          <td>0,3554</td>
          <td>&lt;0,0001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Tipo de DM</td>
          <td>1,1685</td>
          <td>0,4393</td>
          <td>0,0079</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Edad</td>
          <td>-0,1216</td>
          <td>0,01484</td>
          <td>&lt;0,0001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>A1c</td>
          <td>0,4696</td>
          <td>0,1146</td>
          <td>&lt;0,0001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Educación</td>
          <td>-0,08792</td>
          <td>0,1868</td>
          <td>0,6379</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Vive solo/a</td>
          <td>0,07680</td>
          <td>0,5565</td>
          <td>0,8903</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Sin complicaciones</td>
          <td>-1,7216</td>
          <td>0,4178</td>
          <td>&lt;0,0001</td>
        </tr>
        <tr>
          <td>Sin comorbilidades</td>
          <td>-0,8020</td>
          <td>0,3887</td>
          <td>0,0392</td>
        </tr>
      </tbody>
    </table>
  </table-wrap>
  <p><italic>Variable dependiente: puntaje BAI (coeficiente de
  correlación múltiple=0.32; R<sup>2</sup> =0.10).</italic></p>
  <p><bold>Tabla 4:</bold> Asociación entre puntuación BAI y sexo
  ajustada por varias covariables. Regresión lineal múltiple.</p>
  <p><italic>BAI: Beck anxiety inventory, inventario de ansiedad de
  Beck; PSS: perceived stress scale,</italic></p>
  <p><italic>escala de estrés percibido.</italic></p>
  <p><bold>Figura 1:</bold> Puntuaciones de BAI y PSS por sexo.</p>
  
  
  			<p>
				<fig id="fig1">
					<label>Figura 1:</label>
					<graphic xlink:href="https://revistasad.com/ojsfiles/journals/1/articles/722/gf1.jpg"/>
				</fig>
			</p>
  
<!--  <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="vertopal_67ca1b2c0669462e8f3a3e759afe5175/media/image1.jpg">
  <alt-text> BAI: Beck anxiety inventory, inventario de ansiedad de Beck; PSS: perceived stress scale, escala de estrés percibido </alt-text>
  </graphic> -->
  <p><bold>Figura 2:</bold> Correlación entre BAI y PSS</p>
  
    			<p>
				<fig id="fig2">
					<label>Figura 2:</label>
					<graphic xlink:href="https://revistasad.com/ojsfiles/journals/1/articles/722/gf2.jpg"/>
				</fig>
			</p>
  
  
  <sec id="discusión">
    <title>DISCUSIÓN</title>
    <disp-quote>
      <p>El presente estudio exploró las diferencias en el estado de
      salud mental relacionadas con el estrés y la ansiedad percibidos
      en mujeres versus hombres con DM, después de las primeras semanas
      de confinamiento durante la pandemia de COVID-19 en Argentina.</p>
      <p>Los principales hallazgos demostraron que las mujeres con DM1 y
      DM2 son propensas a reportar niveles de estrés más altos que los
      hombres con DM. Estos resultados están en línea con los datos
      publicados recientemente en diferentes poblaciones sin
      DM<sup>8,16</sup>.</p>
      <p>Cuando analizamos el estatus de salud mental en el sexo
      femenino, existen muchos factores de estrés, además de los que
      surgen del contexto de una pandemia, como ser el trabajo, los
      ingresos y las responsabilidades sociales, influenciados por
      diferentes formas de carácter y actitudes, debiendo todos estos
      factores considerarse por igual<sup>17</sup>. La responsabilidad
      social es uno de los principales contribuyentes a las
      discrepancias entre el EP según el sexo. Se observó que las
      mujeres, más que los hombres, acataban las limitaciones y
      restricciones derivadas de la pandemia<sup>7,8,16,17</sup>. En
      nuestro estudio, las mujeres con DM respetaron más las
      restricciones de la cuarentena que los hombres. Este
      comportamiento pudo estar relacionado con preocupaciones
      superiores sobre la COVID-19 que las mujeres con DM parecieron
      desarrollar<sup>18</sup>.</p>
      <p>En Austria se informaron hallazgos similares relacionados con
      la salud mental en la población general durante el
      confinamiento<sup>6</sup>. Encontraron más síntomas depresivos y
      de ansiedad en adultos más jóvenes (&lt;35 años) y en mujeres
      versus hombres. Las mujeres puntuaron peor en todas las escalas en
      comparación con los hombres. Además, la calidad de vida y el
      índice de bienestar fueron menores en ellas<sup>6</sup>. Similares
      resultados se hallaron en nuestro estudio, donde las puntuaciones
      de BAI y PSS fueron significativamente más altas en las mujeres
      que en los hombres.</p>
      <p>En otro estudio, Prowse et al. examinaron cómo el estrés y la
      salud mental difirieron según el sexo en un grupo de estudiantes
      universitarios durante la pandemia de COVID-19 en Ottawa,
      Canadá<sup>16</sup>. Descubrieron que los impactos negativos de la
      COVID-19 en los niveles de estrés y la salud mental fueron mucho
      más pronunciados en las estudiantes mujeres que en los hombres, al
      igual que en el estudio de Hou et al., realizado en
      China<sup>8</sup>, donde se observaron diferencias entre sexos en
      la gravedad de los síntomas de ansiedad, la autoevaluación del
      estrés y la capacidad de resiliencia, experimentando las mujeres
      síntomas de estrés y ansiedad más severos, mientras que los
      hombres mostraron una mejor resiliencia al estrés<sup>8</sup>. En
      concordancia con estos datos, Torrente et al. realizaron una
      encuesta (n=10.053) durante la primera semana del confinamiento
      por COVID-19 para medir las reacciones afectivas tempranas en
      adultos argentinos<sup>7</sup>. Las participantes femeninas
      estaban más deprimidas que los hombres, asociándose con niveles
      más altos de ansiedad<sup>7</sup>.</p>
      <p>Las personas con DM suelen experimentar altas tasas de
      trastornos psicológicos por las demandas relacionadas con el
      tratamiento y el manejo de su condición crónica, pero se sabe
      menos sobre el impacto específico de la pandemia de COVID-19 en la
      salud mental entre sexos. Myers et al. compararon el impacto en
      las experiencias de salud mental asociadas al coronavirus en
      personas con y sin DM en los Estados Unidos<sup>18</sup>. Al
      analizar la población por sexo y edad, encontraron que las mujeres
      y los adultos jóvenes tenían significativamente más síntomas de
      depresión y ansiedad. Los participantes con DM2 informaron
      significativamente más síntomas depresivos que aquellos sin DM
      (p&lt;0,05) y niveles más bajos de resiliencia (p&lt;0,05). El
      análisis de subgrupos por sexo y edad demostró que las mujeres y
      los adultos jóvenes, especialmente aquellos de entre 18 y 34 años,
      informaron significativamente más síntomas de depresión y
      ansiedad, estrés y angustia relacionada con la DM, y niveles más
      bajos de resiliencia que los hombres y los adultos mayores de 51
      años<sup>18</sup>. Silveira et al., en un estudio realizado en
      Brasil, detectaron que el agotamiento por DM1 se asociaba con el
      sexo femenino, ingresos más bajos, niveles más altos de HbA1c y
      menor tiempo desde el diagnóstico<sup>19</sup>. Todos los
      hallazgos mencionados en estas publicaciones están en línea con
      los resultados encontrados en nuestro estudio. Por último, Joensen
      et al., en Dinamarca, evaluaron las preocupaciones específicas por
      la COVID-19 y la salud psicosocial general en personas con DM en
      la fase inicial de la pandemia<sup>11</sup>. Encontraron que las
      personas con DM tenían preocupaciones específicas de COVID-19
      relacionadas con su DM. Las mujeres con DM y los individuos que
      presentaban complicaciones eran más propensos a expresar
      preocupaciones por COVID-19<sup>11</sup>. Los resultados son
      similares a los hallados en nuestro estudio, donde se evidenció
      que las personas con un mayor nivel de HbA1c presentaron
      puntuaciones altas en las escalas BAI y PSS. En nuestra muestra,
      el 74% de las personas tenía complicaciones de la DM y el 55,4%
      sufría algún tipo de comorbilidad. Ambas variables se relacionaron
      con peores resultados en las condiciones de salud mental,
      aumentando significativamente las puntuaciones en las escalas BAI
      y PSS.</p>
    </disp-quote>
  </sec>
</sec>
<sec id="fortalezasylimitaciones">
  <title>Fortalezas y limitaciones</title>
  <disp-quote>
    <p>Este es el primer estudio realizado en Argentina que compara las
    diferencias de sexo relacionadas con la carga emocional durante la
    pandemia en personas con DM, utilizando instrumentos validados que
    permiten evaluar los datos de manera confiable, si bien el
    <italic>score</italic> de EP no contempla específicamente el riesgo
    de muerte personal o de seres queridos, que fue el escenario de la
    pandemia, y el inventario de ansiedad comparte síntomas con la DM lo
    que también lo coloca en un punto de fragilidad. A pesar de lo
    anterior, un número considerable de participantes se incluyó en este
    estudio y ello aumenta la confiabilidad de los resultados.</p>
    <p>Nuestro estudio identifica subgrupos en riesgo de presentar
    peores resultados psicosociales, lo que podría proporcionar
    evidencia para intervenciones dirigidas según el sexo. Sin embargo,
    hay que tener en cuenta las siguientes limitaciones al interpretar
    los resultados: falta de un grupo de control (personas sin DM),
    recopilación de datos durante el primer mes de la pandemia, falta de
    evaluación de determinantes sociales en la escala PSS, limitación en
    el análisis de síntomas en la escala BAI y posibles impactos del
    estado de ánimo en las respuestas. Por otra parte, en relación con
    el aspecto vinculado a las diferencias a cumplir en mayor o menor
    grado la restricción de la cuarentena, no se analizó por separado el
    grupo de participantes considerados trabajadores esenciales (3,3% de
    la población). Por último, no se evaluó en la encuesta el uso de
    psicofármacos ansiolíticos, ni de alcohol. Se requieren evaluaciones
    longitudinales adicionales para examinar el impacto de la pandemia
    de COVID-19 y otras posibles situaciones estresantes, y cómo se
    modifican con el tiempo.</p>
  </disp-quote>
  <sec id="conclusiones">
    <title>CONCLUSIONES</title>
    <disp-quote>
      <p>Los factores relacionados con el sexo pueden estar implicados
      en la vulnerabilidad a la COVID-19, así como a cualquier otro
      evento agudo, donde el estrés juega un rol primordial. Como
      trabajadores de la salud, podemos considerar esta observación
      importante para explorar e identificar intervenciones efectivas de
      prevención y tratamiento dirigidas a las poblaciones más
      vulnerables. En nuestro estudio, las puntuaciones más altas en las
      escalas BAI y PSS se asociaron con el sexo femenino. Otras
      variables que tuvieron un mayor impacto en la ansiedad y el estrés
      fueron: ser más joven, tener un nivel más alto de HbA1c, y la
      presencia de comorbilidades y complicaciones de la DM. Adoptar una
      perspectiva informada por el sexo en la investigación en salud
      demostró mejorar la atención de los pacientes con enfermedades
      cardiovasculares y otras condiciones que afectan tanto a mujeres
      como a hombres con DM.</p>
      <p>Los resultados de este estudio enfatizan la importancia de
      desarrollar sistemas de apoyo para mitigar los extensos impactos
      negativos no solo de situaciones como las pandemias, sino también
      de cualquier otra que pueda generar estrés en las personas con DM,
      así como el desarrollo de intervenciones psicosociales y abordajes
      específicos que evalúen el diferente impacto en la salud mental y
      el índice de bienestar según el sexo. A partir de los hallazgos
      encontrados, sugerimos que los subgrupos identificados con mayor
      riesgo de presentar peores resultados psicosociales deberán tener
      prioridad en relación con el apoyo emocional y las intervenciones
      conductuales en salud.</p>
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